A falta de un mes y medio para abrir la estación de Port Ainé aún queda mucho por solucionar. Mientras el Institut Català de Finances (IFC) garantiza que en el puente de la Purísima la estación abrirá sus puertas, los trabajadores lo ven con reticencias y anuncian movilizaciones. Desde que la estación cerró la pasada temporada no se ha hecho ningún trabajo de mantenimiento ni mejora.
Si Ayala, a la salida de las reuniones, calificaba de “bueno” el futuro de la estación, los trabajadores fueron menos optimistas y dijeron que éste “es bastante crudo”. Referente a los puestos de trabajo, unos 80 entre fijos y fijos discontinuos, los trabajadores dijeron que se encuentran en la misma situación que en junio.
Cansados de esperar una solución y no obtener respuesta, los trabajadores se plantean realizar algún tipo de manifestación en dos semanas si no se les da ninguna respuesta satisfactoria a sus preocupaciones. Los trabajadores reclaman que se les conserven sus puestos de trabajo con la antigüedad y condiciones que han tenido hasta ahora o que se les indemnice.
La respuesta que obtuvieron del ICF fue que la antigüedad la tienen con Pallars Industrial y no con la nueva gestora que entrará, quien sí que les podrá conservar su puesto de trabajo. De todas maneras, este punto quedará en manos de la nueva gestora, reconoció Ayala.
Los trabajadores dicen no sentirse respaldados por nadie, ven como el tiempo aprieta, la nieve está a punto de caer y los trabajos de mantenimiento por hacer.
La entrega de la posesión de la estación al ICF estaba prevista para esta misma semana, pero la presentación de dos nuevos recursos por parte de Pallars Industrial han retrasado nuevamente este aspecto y está previsto que sea a finales de la semana próxima, principios de la siguiente, cuando finalmente el ICF se haga con la posesión de Port Ainé. Ayala dijo que “esto no altera el resultado final ya que la estación se entregará a su legítimo propietario que es el ICF, pero sí habrá una modificación del ritmo previsto”.
Por su parte, el antiguo propietario de la estación, Pallars Industrial, hizo ayer público un comunicado para salir al paso de “algunas manifestaciones en las que se acusa a la empresa de estar obstaculizando la apertura de Port Ainé”. La empresa dice estar de acuerdo con la valoración de los activos que no entraron en la subasta de la estación y que, a la espera de que técnicos peritos comprueben el estado de todos los bienes, espera cerrar la semana que viene el acuerdo definitivo y entregar inmediatamente la posesión.