Las estaciones de esquí en Lleida esperan recuperar la temporada en Semana Santa. Las últimas nevadas permiten acumular nieve polvo en los complejos invernales.
Las estaciones de esquí alpino de Lleida esperan recuperar la temporada para Semana Santa. Algunas confían llegar a un 90% de ocupación, tras una media que no ha superado el 80% en el mejor de los casos. Las últimas precipitaciones permiten asegurar entre 70 y 90 centímetros de nieve polvo en complejos como Boí-Taull. En l'Alta Ribagorça, de hecho, ya se han acumulado más de medio metro. Una situación que también viene favorecida por las bajas temperaturas, de entre -10 y -13ºC en comarcas como la Alta Ribagorça y el Pallars Sobirà.
Además, las nevadas de esta semana también pueden garantizar el agua a los ríos. El gerente de Port-Ainé, Josep Miquel Messegué, ha explicado que confía que Semana Santa sea el colofón de una temporada con escasa actividad. Mientras, el portavoz de Boí-Taüll, Carles Hidalgo, no hace un balance tan negativo de la campaña. Aún así, dice, esperan que la gente se anime de nuevo.
A pesar de todo, el Patronato de Turismo de la Diputación de Lleida cifraba entre 14 y 15 millones de euros el dinero que las estaciones dejarían de ingresar este año. Ahora, la entidad cree que el temporal de nieve garantiza el éxito del final de la temporada de esquí para Semana Santa.