La cara norte de la Vall d’Aran, el Pallars y la vertiente andorrana, recibieron en la jornada de ayer y durante la madrugada la nevada más importante del año, con gruesos que llegaron a alcanzar los 50 centímetros de espesor en latitudes superiores a los 1.200 metros, según datos facilitados por el Instituto Nacional de Meteorología.
La cara norte de la Vall d’Aran, el Pallars y la vertiente andorrana, recibieron en la jornada de ayer y durante la madrugada la nevada más importante del año, con gruesos que llegaron a alcanzar los 50 centímetros de espesor en latitudes superiores a los 1.200 metros, según datos facilitados por el Instituto Nacional de Meteorología.
El frente que cruzó el Pirineo afectó principalmente a la cara norte, ya que en la cara sur no se superaron los diez centímetros de nieve.
La nieve caída tuvo una importante afectación viaria, ya que durante toda la mañana estuvo cortado el Port de la Bonaigua.
También era obligatorio el uso de cadenas en la C-142, en Naut Aran y durante buena parte del día entre los kilómetros 123,000 y 163 de la N-230, hasta el Pont de Suert y había paso restringido a vehículos pesados en el túnel de Vielha.
El Port de la Bonaigua se cerró por el alto riesgo de aludes como consecuencia del fuerte viento.
Las obras del túnel de Vielha se han parado una semana por el temporal.