El Institut Català de Finances (ICF), que depende de la Conselleria de Economía de la Generalitat, es el nuevo propietario de las pistas de esquí de Espot (Lleida). Se las adjudicó hoy el Juzgado de lo mercantil de Lleida después de que la subasta pública celebrada en el Canyeret haya quedado vacía.
Según informaron algunos testigos de la subasta, el ICV se adjuficó la estación por unos 4,5 millones de euros. Ninguno de los postores presentes en la sala llegó a licitar por el proyecto argumentando el alto precio con el que salía a subasta, 8,7 millones de euros, el 70% más o menos de la tasación.
Así, el que era el principal creditor de Espot Esquí se ha hecho con la estación del Pallars Sobirá sin ninguna competencia. Al no haber ofertas públicas, el ICF pidió la adjudicación por la mitad de la tasación.
Espot Esquí llegó a la subasta por las deudas que arrastraba de su antiguo propietario, Carles Isús. Los bienes incluidos en la operación, a parte de las pistas y los remontadores, incluyen todos los servicios de la estación como la torre, las cafeterías y los almacenes para las máquinas de nieve.
Desde que la estación abrió puertas el pasado 23 de diciembre, la empresa pública Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) se hace cargo de la gestión del complejo.