El Institut Català de Finances (ICF), ha anunciado hoy que podría entrar en el capital de la sociedad propietaria de la estación de esquí de Port Ainé para cobrar un préstamo impagado de 13 millones de euros. Su intención es salir de esta sociedad y de Espot en dos o tres años.
El consejero delegado del ICF, Josep Maria Ayala, ha asegurado que si se capitaliza la deuda pendiente, el organismo financiero de la Generalitat conseguiría el 85% del capital de Pallars Industrial, propietaria de Port-Ainè controlado en la actualidad en un 60% por la familia Messeguer y algunos socios, así como por los ayuntamientos de Rialp, Sort, Llavorsí y Soriguera (Pallars Sobirà).
Sin embargo, en declaraciones a Efe, el gerente de esta estación, Josep Messeguer, ha considerado que el porcentaje adecuado a favor del ICF es del 75%, mientras que los actuales propietarios se quedarían con el 25% restante.
El representante de la familia Messeguer entiende que la capitalización de la deuda pendiente "es lo más factible", pero considera que, tras 21 años al frente de la empresa, los actuales gestores deben participar en el día a día de la estación, junto con la administración, hecho al que no se opone la ICF.
"Nuestra experiencia es fundamental", ha sentenciado Josep Messeguer, antes de apuntar que el principal escollo radica en el proyecto de levantar en unos terrenos urbanizables en las afueras de Rialp varios hoteles y viviendas -hasta un máximo de 80.000 metros cuadrados construidos- conectados a través de un nuevo telecabina. Josep Messeguer no se opone a la gestión conjunta de Port Ainé y Espot Esquí, estación que ICF controla desde 2004, y en la que prevé entrar en beneficios, asumiendo las amortizaciones por inversiones, en cuatro años.
Según Josep Messeguer, los actuales propietarios se han comprometido a destinar los recursos que genera esta operación urbanística en la estación de esquí, puesto que entienden el temor del ICF a que "unos se lleven el dinero". Sobre este proyecto, existe un plan parcial aprobado y se está pendiente de la luz verde de la Agencia Catalana del Agua (ACA) y del departamento de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat.
Las negociaciones entre la ICF -que concedió el primer préstamo a Port Ainé en 1995 y dejó de cobrar en 2002- empezaron en 2004 y la última reunión tuvo lugar el 13 de diciembre del año pasado. Ayala, que ha justificado la intervención de la ICF por el impacto económico y social que supondría el cierre de Port-Ainé en el Pallars, tiene previsto que la negociación con los actuales gestores esté resuelta antes del inicio de la temporada que viene, en diciembre del 2007.