Nieva en los Alpes. Los Pirineos lloran. El sector turístico del Pirineo catalán (pistas de esquí, hoteles, restaurantes, comercios...) empieza a echar números ya de la que puede ser una de sus más catastróficas campañas. Ni las peores predicciones permitían intuir una temporada "tan nefasta como esta", reconoce el presidente de la Federació d'Hosteleria de Lleida, Juan Antonio Serrano.
Solo en Lleida, el sector ya ha dejado de ingresar millones de euros "que no se recuperarán de ninguna manera", y el problema amenaza con ser mayor. Nieva en los Alpes, de modo que las tradicionales semanas blancas que grupos de esquiadores contratan entre finales de enero y todo febrero puede trasladarse en breve a las estaciones, suizas, italianas, francesas y austriacas.
Las cifras, sobre todo si tiene en cuenta que en algunas zonas del Pirineo el esquí es un monocultivo económico en invierno, asustan. La Diputación de Lleida calcula que la disminución en la venta de forfaits puede ser en estos momentos de un 30% en comparación con el mismo periodo del año anterior, y que la ocupación hotelera ha caído un 10%. En algunos casos, como en las estaciones de esquí nórdico, que aún no han podido abrir sus puertas --la única que lo ha hecho es Sant Joan de l'Erm (Alt Urgell)--, la reducción de ingresos ha sido del 100%.