La estación leridana de esquí de Portainé (Pallars Sobirà) es la única del Pirineo catalán que abrirá sus pistas hoy, aunque los clientes solo podrán utilizar tres pistas de debutantes, que estarán equipadas para practicar esquí, raquetas y esquí bici. Los usuarios pagarán un precio especial para compensar la reducida oferta de pistas, de manera que el abono pasará de costar 30 euros a 20,5, mientras que el de niños sólo costará 14,5.
"Creemos que esta oferta puede interesar a las familias, que son nuestros clientes habituales", ha explicado un portavoz de la compañía, al tiempo que ha admitido que "la falta de nieve ha disuadido a muchos esquiadores que suelen venir exclusivamente para esquiar".
Caída de reservas
Desde el lunes, las reservas hoteleras de la zona han caído en un 30%, dado que muchas personas que tenían previsto pasar el puente cerca de las pistas han desistido por la falta de nieve. No obstante, el mismo portavoz ha dicho que las reservas en los pueblos cercanos de Rialp y Sort (Pallars Sobirà) se mantienen entre un 60 y un 80%, lo que "está bastante bien" si se tienen en cuenta las condiciones atmosféricas, ha dicho.
La estación no descarta abrir más pistas a lo largo de la semana si nieva y bajan las temperaturas, lo que podría atraer más esquiadores hacia el fin de semana y abrir al menos la mitad de las pistas. Aun con todo, las mismas fuentes han admitido que este inicio de temporada es "desastroso" y las empresas lo notarán en su facturación.